Traders, alerta Codere

Madrid, 30 de noviembre de 2023.- La principal tarea de los traders es fijar el precio de las apuestas deportivas. Sin embargo, en paralelo desarrollan una labor fundamental, que es la de vigilar de forma constante los riesgos asociados a las operaciones, con el objetivo de minimizar los fraudes.

La amplia variedad de eventos deportivos disponibles para apostar, muchos de ellos no transmitidos en directo y con pequeños segundos de retardo, crea un escenario propicio para que se produzcan algunos desajustes que podrían resultar en cuantiosas pérdidas económicas para la compañía.

Uno de los casos recientes, con amplio eco en la prensa, ocurrió cuando desde Codere denunciamos al empresario rumano Bogdan por una presunta estafa de 100.000 euros en apuestas de tenis de mesa. Él y el  exjugador de tenis de mesa búlgaro Yavor Ivanov Andreev, formaron un cartel que amañó decenas de partidos de categorías irrelevantes, generando millones de euros.

Al equipo de Trading le saltaron las alarmas cuando un jugador con un gasto aproximado a los tres millones de euros en los dos últimos años en partidos de baloncesto, carreras de galgos y caballos, cambió sus apuestas en deportes habituales por otras vinculadas al tenis de mesa, al que destinó 13.500 euros en un solo mes, realizando apuestas combinadas y duplicando su media de apuestas personales.

“Nuestro trabajo es visualizar apuestas, analizar riesgos y dar seguimiento a todos los clientes que están apostando. Por eso, cuando un cliente realiza un volumen elevado de apuestas ganadoras, le identificamos y le damos seguimiento. Esto sucedió con este jugador, llamado Bogdan, que durante dos o tres meses realizó un elevado número de apuestas, con resultados que nos hicieron sospechar por su alto número de aciertos en cuotas realmente improbables (ganaba en situaciones en las que resultaba muy difícil hacerlo). Además, demostró conocer la operativa de las casas de apuestas empleando trucos para camuflar su alto volumen apostado y así sortear los límites configurados para que salten nuestras alertas. Suspendimos al cliente ante la sucesión de comportamientos irregulares, avisamos a nuestro equipo de Seguridad y estos a su vez a la Policía para que pudieran verificar y corregir el fraude”, nos cuenta Enrique Pérez-Fontán, responsable de Trading.

Y es que, cuando un trader identifica y evalúa un riesgo como «altamente probable», con un impacto significativo para Codere, como podría ser un partido amañado, la compañía toma medidas drásticas, incluida la retirada del evento de la oferta de apuestas. Además, se implementan estrategias adicionales para mitigar estos riesgos, como limitar la aceptación de grandes apuestas o emitir alertas tempranas sobre actividades inusuales, respaldadas por análisis e informes detallados. En estos casos, la colaboración entre empresas es esencial, y se comparten datos cruciales para evitar distorsiones en el mercado.

Apuestas tardías, alarmas frente a posibles irregularidades

En las apuestas deportivas, una de las irregularidades más destacadas es la apuesta tardía. Estas ocurren después de que un suceso haya ocurrido en el evento y no se haya registrado correctamente en el sistema, sea por un fallo informático, por lentitud de nuestros proveedores o por fraude de nuestros clientes con sofisticados métodos de anticipación. Habitualmente los sucesos suelen ser goles, tarjetas o eventos comenzados antes del tiempo programado. Estas apuestas distorsionan el proceso dando lugar a posibles pérdidas para la empresa frente a apostadores que buscan ganancias seguras. Por esta razón, es necesario que los operadores supervisen de cerca los horarios de inicio, transcurso y finalización de los eventos deportivos, para garantizar que coincidan con los periodos de apertura para recibir apuestas.

Con cientos de miles de eventos deportivos en todo el mundo ofrecidos anualmente y millones de apuestas ingresando en los sistemas cada semana, siempre existe la posibilidad de cambios en el horario de una competición, que hayan sido detectados por un cliente. O de que simplemente se aproveche un mínimo retraso entre el desarrollo y la retransmisión de una competición. Minimizar esta posibilidad es responsabilidad del equipo.

Apuestas y amaños, un negocio muy lucrativo

Se calcula que cada año se mueven 1,7 billones de dólares en apuestas amañadas, tanto en eventos deportivos de gran prestigio y relevancia internacional, como en deportes con menos seguidores y en países asiáticos.

La proliferación de las apuestas deportivas ha impulsado un negocio transversal que afecta a diversas disciplinas. Como informa la Oficina de la ONU contra la droga y el delito, la combinación de amaños y apuestas genera una cantidad ingente de dinero en un mercado global de corrupción que puede afectar hasta a 60.000 eventos diarios.

Si bien los partidos amañados no son algo nuevo, lo que sí es novedoso son los tentáculos que se extienden hacia eventos menos comunes, como torneos de ajedrez o tenis de mesa. Y parece que lo peor está por venir, con los e-Sports, con China como mercado principal.

Para luchar contra posibles fraudes, Codere cuenta con un entusiasta equipo de traders: apasionados del deporte, hábiles en matemáticas y estadísticas, y con elevada capacidad de atención del detalle para evitar pérdidas a la compañía. Un equipo único en el mercado que no solo se dedica a calcular el precio que se abonará por un determinado resultado, sino a mantener una constante actitud vigilante para atender a la ininterrumpida sucesión de cientos de miles de eventos que suceden a nivel mundial.