El tecnólogo Tristan Harris arranca su charla con una pregunta: ¿Y si la forma en que estamos desplegando la tecnología más poderosa del mundo (la IA) no es inevitable, sino una elección? A través de esta charla reveladora, hace un paralelismo con el desarrollo de las redes sociales y revisa los errores catastróficos del despliegue de estas como ejemplo para entender cómo deberíamos abordar los peligros previsibles del desarrollo temerario de la IA, combinando responsabilidad, previsión y conocimiento.
Para Harris, la IA ya está demostrando comportamientos engañosos y auto preservativos que pensábamos que solo existían en las películas de ciencia ficción. Por ello, apunta que atravesamos un periodo de «crisis de adaptación» donde las leyes y regulaciones van por detrás de la velocidad tecnológica. Advierte que hay que abogar por una tecnología alineada con la preservación de la vida social humana y aboga por reforzar un espíritu analítico que nos permita ir más allá de la innovación y nos anticipe a cualquier problema futuro derivado del uso de la IA.