
Madrid, 27 de julio de 2026.- La inteligencia artificial ha dejado de ser una tecnología reservada a especialistas para convertirse en una herramienta de uso cotidiano. En Codere, esta transformación ya es una realidad: más de 1.400 colaboradores utilizan Copilot Chat como apoyo en su trabajo diario, una herramienta disponible para toda la plantilla con licencia de Microsoft 365.
«Copilot Chat pone la inteligencia artificial al alcance de cualquiera. Permite trabajar con información y generar contenido utilizando lenguaje natural, sin necesidad de conocimientos técnicos, simplificando tareas cotidianas; desde resumir documentos o redactar textos hasta analizar información y obtener respuestas de forma rápida. Es la capa transversal de IA que mejora la productividad y la toma de decisiones. Una nueva capacidad del puesto de trabajo que está evolucionando desde la asistencia a la ejecución mediante el uso de agentes”, explica Miguel Ángel de la Calle, director de Cloud e Infraestructura TI.
Mucho más que un buscador
Aunque su apariencia sea la de un chat, Copilot Chat hace mucho más que responder preguntas. Funciona como una conversación: basta con escribir una instrucción sencilla —o prompt— para que la herramienta interprete lo que necesitamos y genere una respuesta adaptada al contexto.
Su uso está totalmente integrado en el entorno de trabajo. Se puede acceder desde la web corporativa de Copilot, así como desde Teams, Outlook o, en muchos equipos, directamente desde Windows (sólo tienes que buscarlo y anclarlo a la barra de tareas para tenerlo siempre a mano). Una vez localizado, inicia sesión con la cuenta corporativa.
A partir de ahí, las posibilidades son muy amplias: redactar un correo, reformular un mensaje, mejorar un documento, resumir informes, comparar información, analizar datos, extraer información concreta o generar contenidos desde cero. También permite transformar la información en tablas o resúmenes estructurados para facilitar su interpretación.
Además, puede trabajar directamente con documentos. Es posible adjuntar hasta tres archivos a la vez para resumirlos, compararlos, cruzar información o localizar datos relevantes, incluso cuando no tienen la misma estructura. Una capacidad que reduce considerablemente el tiempo dedicado a tareas que hasta hace poco eran completamente manuales.
«Para aprovechar todo su potencial, lo mejor es empezar a utilizarla de manera habitual. Es así como realmente se descubre todo lo que puede aportar», señala Miguel Ángel.
Trabajar con garantías
Una de las principales dudas sobre la inteligencia artificial es cómo se gestiona la información que compartimos y si es seguro utilizar estas herramientas con documentación de la compañía.
En el caso de Copilot Chat, los datos introducidos y las respuestas no se utilizan para entrenar los modelos de lenguaje —ni de Microsoft ni de terceros— y permanecen dentro del límite de servicio corporativo, protegidas por las mismas políticas de seguridad y cumplimiento que el resto de herramientas de Microsoft 365.
Esto permite trabajar con información de la compañía con las garantías necesarias, algo especialmente importante frente al uso de otras soluciones de inteligencia artificial de carácter general.
La clave está en las instrucciones
Como ocurre en cualquier conversación, la calidad de la respuesta depende de cómo se formule la petición. Cuanto más clara, específica y contextualizada sea la instrucción, mejor será el resultado.
Un buen prompt suele responder a cuatro preguntas: qué quieres que haga la herramienta, sobre qué información debe trabajar, en qué contexto y cómo quieres recibir el resultado.
La diferencia es clara. Pedir simplemente «haz un resumen» generará una respuesta genérica. En cambio, una instrucción como «resume este documento en cinco puntos clave, con enfoque ejecutivo y orientado a comité» produce un resultado mucho más útil. Lo mismo ocurre si, en lugar de solicitar «analiza estos datos», se pide «analiza las ventas por región, identifica las tres con mejor evolución y preséntalas en formato tabla».
A medida que se utiliza la herramienta, también es posible adaptarla a la forma de trabajar de cada persona. Copilot permite incorporar preferencias sobre el contexto, el tipo de trabajo o el estilo de respuesta, de modo que no sea necesario repetir las mismas indicaciones en cada conversación.
Más allá del chat: agentes especializados
Además de conversar con la inteligencia artificial y pedirle ayuda para tareas concretas, es posible dar un paso más y crear agentes especializados para necesidades específicas.
Aunque el término pueda sonar técnico, en realidad se trata de asistentes que ejecutan tareas determinadas siguiendo unas instrucciones previamente definidas y que pueden conectarse a diferentes fuentes de conocimiento y herramientas. Por ejemplo, un usuario puede configurar un agente para preparar reuniones, revisar documentos o generar contenidos con una estructura concreta. Una vez creado, el agente aplica automáticamente esas indicaciones cada vez que se utiliza, agilizando tareas repetitivas y ofreciendo resultados más consistentes.
Pero el potencial de los agentes va más allá del uso individual. Esta misma lógica es la que está detrás de la siguiente fase de la estrategia de inteligencia artificial en Codere. En paralelo a los agentes que cada colaborador puede crear para apoyar su propio trabajo, la compañía viene desarrollando un ecosistema orientado a escalar conocimiento, acompañar procesos y ofrecer soporte experto a distintos colectivos de la organización.
Este ecosistema incluye agentes orientados al desarrollo de habilidades, el acompañamiento a managers, la consulta de conocimiento corporativo, el soporte a áreas operativas, la experiencia de empleado y el análisis de datos, entre otros ámbitos.
A diferencia de Copilot Chat, que actúa como asistente general para cualquier usuario, estos agentes están diseñados para responder a necesidades concretas y utilizan conocimiento previamente validado, procesos específicos o fuentes de información determinadas para ofrecer respuestas más contextualizadas y consistentes.
Algunos de ellos ya se encuentran en producción o en fase piloto en diferentes áreas de la compañía, mientras que otros forman parte de la hoja de ruta de transformación impulsada por Personas y Tecnología para seguir acercando la inteligencia artificial al trabajo diario de los colaboradores.
María Langa, directora de Marca Empleadora y Propuesta de Valor, comenta: “Si Copilot Chat nos ayuda a trabajar de forma más eficiente, los agentes nos permiten dar un paso más: convertir el conocimiento de la organización en una capacidad accesible, escalable y disponible para las personas cuando realmente la necesitan. El reto ahora es seguir acercando estas capacidades a los usuarios finales e impulsar su adopción, para que cualquier colaborador pueda beneficiarse de herramientas cada vez más adaptadas a las necesidades concretas de su trabajo diario”.
Cuando la IA se equivoca
Como cualquier herramienta de inteligencia artificial generativa, Copilot puede ofrecer respuestas inexactas o incluso inventar información cuando no dispone de suficiente contexto. Es lo que se conoce como «alucinaciones«.
Esto ocurre porque los modelos de lenguaje generan el texto de forma probabilística: predicen la continuación más plausible y, cuando les falta contexto, pueden rellenar esos vacíos con datos incorrectos. Por eso, cuanto más completa y precisa sea la información que reciben, más fiables serán los resultados.
En cualquier caso, el criterio del usuario sigue siendo imprescindible. Copilot es un apoyo para trabajar de forma más eficiente, pero la revisión y validación final siempre corresponden a la persona que utiliza la herramienta.
Una apuesta por incorporar la IA al trabajo diario
La implantación de Copilot Chat forma parte de una iniciativa más amplia para ayudar a los colaboradores a comprender y aprovechar las posibilidades de la inteligencia artificial en su actividad profesional.
Aunque Copilot Chat ya estaba disponible para toda la plantilla con licencia corporativa de Microsoft, durante la primera fase del Plan de Alfabetización en Inteligencia Artificial impulsada desde la oficina de DPO y centrada en el uso ético, responsable y seguro de la IA, así como en el conocimiento del marco normativo aplicable, se detectó una realidad relevante: muchos colaboradores desconocían que disponían de esta herramienta o no sabían cómo incorporarla a su trabajo diario.
A partir de este aprendizaje, el área de Personas, en coordinación con Tecnología, impulsó un complemento al plan con foco en la sensibilización, activación y adopción práctica de Copilot Chat y M365 Copilot. El objetivo era sencillo: transformar una capacidad ya disponible en una herramienta cotidiana de apoyo al trabajo diario y ayudar a que los colaboradores la utilizaran de forma consciente, responsable y alineada con los criterios corporativos.
Como explica Jaime Jordana, director corporativo de Personas: “La inteligencia artificial no es solo una nueva herramienta; es una oportunidad para evolucionar nuestra forma de trabajar, aprender y crear valor juntos. En Codere queremos que cada colaborador pueda acercarse a ella con confianza, curiosidad y sentido crítico, incorporándola de forma natural a su día a día como una capacidad que potencia su talento, amplía sus posibilidades y le permite contribuir de manera más relevante al futuro de la compañía”.
Este enfoque se ha desarrollado de forma progresiva: primero, construyendo una base común de conocimiento y uso responsable de la IA; después, impulsando la adopción práctica de Copilot Chat y M365 Copilot; y, ahora, avanzando hacia una fase de desarrollo de capacidades que permita a cada colaborador profundizar en aquellas competencias más relevantes para su actividad profesional.
De esta manera, en esta nueva etapa del programa centrada en el aprendizaje práctico, los colaboradores podrán, a través de seis itinerarios formativos voluntarios disponibles en Codere University –dentro de nuestra plataforma de formación corporativa Codere Personas Digital–, profundizar en ámbitos como la productividad personal con Copilot, el diseño de prompts, la automatización de tareas, la creación de contenidos profesionales o el análisis de datos.
El objetivo es que cada uno pueda avanzar a su propio ritmo y desarrollar aquellas competencias que mejor respondan a sus necesidades e intereses.
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- Fundamentos imprescindibles
- Productividad personal con Copilot
- Saber pedir bien a Copilot
- Documentos, presentaciones y contenidos profesionales
- Eficiencia y organización del trabajo
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El siguiente paso: empezar a utilizarlo
Como ocurre con cualquier nueva herramienta, el verdadero cambio solo llega cuando ésta empieza a formar parte de la rutina.
La mejor forma de descubrir el potencial de Copilot Chat es incorporarlo poco a poco al trabajo diario. No hace falta conocer todas sus funcionalidades desde el primer día. Es suficiente con empezar por tareas sencillas, como redactar un correo, resumir un documento o preparar una reunión. Con el uso, cada persona identifica rápidamente en qué procesos puede ahorrar tiempo y mejorar su productividad.
Como concluye Miguel Ángel de la Calle, «el cambio real no está en la herramienta, sino en el hábito. Cuando empiezas a utilizarla de forma continua, se convierte en un apoyo natural que impacta directamente en tu productividad».
Copilot Chat no sustituye la forma de trabajar, pero sí la transforma. Y lo hace no a través de grandes cambios, sino en pequeñas mejoras continuas en tareas cotidianas.
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